Los accidentes de tráfico, los robos y las averías son sin duda los contratiempos más graves que puede sufrir nuestro vehículo. En estos casos el quebradero de cabeza es doble. Por un lado, está el disgusto y las consecuencias que provoca el percance y, por otro, nos encontramos ante la tesitura de quedarnos sin el vehículo durante un determinado tiempo. ¿Qué hacemos se necesitamos seguir usando el coche? En este escenario adquiere un protagonismo muy relevante uno de los servicios más valorados que ofrecen los seguros: el vehículo de sustitución.

 

Los clientes de Pelayo con asistencia en viaje Azul o Azul Plus+ tienen la opción de contar con un coche de sustitución tanto en caso de accidente, robo o avería. Para ello deben comunicarlo a la compañía en el momento de dar el parte. En caso de accidente, si la reparación es inferior a las ocho horas, el asegurado podrá contar con un coche de sustitución durante tres días. Si sube de las ocho horas, el periodo aumenta a siete días, mientras que, si el siniestro es tan grave que la reparación supera el precio del automóvil, contará con un vehículo de sustitución durante 17 días.

 

Si el conductor tiene la desgracia de sufrir el robo de su vehículo, Pelayo le ofrece un coche de sustitución durante 30 días. Por su parte, los clientes con asistencia en viaje Azul Plus+ tienen además este servicio cuando se produce una avería. El coche de sustitución se le entrega durante tres días con una reparación de 4 a 8 horas; durante cinco días, si el arreglo dura entre 8 y 16 horas; y durante 7 días si se prolonga entre 16 y 24 horas.

 

Una de las ventajas del coche de sustitución es que tiene un kilometraje ilimitado y un seguro obligatorio para hacer frente a cualquier percance.