• Este concepto es común a otros seguros como los de hogar, vida o automóvil. No es más que el contrato que firman la compañía y el cliente. De esta forma, la primera se compromete a cubrir los servicios relacionados con la salud que figuren en el contrato y el asegurado, a cambio, tiene que abonar una prima que en muchos casos es anual.
  • A la hora de calcular la póliza del seguro de salud entran en juego numerosos condicionantes. En primer lugar, la cartera de servicios con la que quiera contar el asegurado. Obviamente, no se pagará lo mismo por una póliza que incluya un cuadro médico sin copagos que otra que no contemple los gastos de hospitalización. También habrá que prestar mucha atención a las coberturas, dado que algunos seguros incluyen, por ejemplo, todos los tratamientos dentales.
  • Eso en cuanto a la cartera de servicios, pero existen otros factores relacionados con la persona que quiere contratar la póliza. Hablamos por ejemplo de la edad. Como ocurre con los seguros de salud, cuantos más años tenga el cliente mayor será la prima que tenga que abonar. También influyen aspectos como la ciudad de residencia, puesto que hay lugares donde los servicios médicos son más caros que en otros. Asimismo, es conveniente informarse de si existen descuentos por asegurar a todos los miembros de una familia. Por último, las pólizas mediante reembolso son otro factor que eleva el precio de la prima, pero que permite al asegurado que le sea reembolsado hasta el 90% de los gastos originados por la visita a un especialista.