• Se trata de un espacio de tiempo en el que el asegurado no puede acceder a todas las garantías que le ofrece la póliza. 

 

  • Es el mecanismo que emplean las aseguradoras para evitar que los clientes se den de alta para ser tratados de un determinado problema y, una vez solventado, soliciten su baja. Ante estas prácticas, se comenzó a establecer un periodo de carencia que no es más que una muestra de confianza entre ambas partes
  • Cada compañía establece sus propios límites en el periodo de carencia y la extensión del mismo. Normalmente el asegurado no podrá ser sometido a una intervención quirúrgica, un trasplante de órganos o un parto a través del seguro médico durante este periodo. 
  • Un caso muy distinto es que se produzca una urgencia, para la que esta cláusula no se aplica. Por urgencias, la ley establece una situación donde el paciente tenga que ser atendido de inmediato para que no se ponga en riesgo su vida. Además, en todo lo relacionado con un embarazo, las compañías suelen fijar una carencia de ocho meses.
  • Por todo ello, a la hora de contratar un seguro de salud es fundamental informarse del periodo de carencia, en qué casos se aplica y por cuánto tiempo.