• Ningún motorista está exento de sufrir el robo de su tesoro de dos ruedas. Es una situación que nadie desea que ocurra, pero que en el momento más inesperado se puede dar. Por muchas medidas de seguridad que tengamos, los cacos suelen ir un paso por delante.

 

  • ¿Qué hacer si me roban la moto? El primer paso fundamental es denunciarlo ante los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Esa denuncia es el documento imprescindible para acreditar que efectivamente el robo se ha producido y la forma de iniciar la consiguiente reclamación al seguro. Cuantos más datos se ofrezcan a los agentes, mucho mejor. Desde los más básicos como el modelo y la matrícula hasta los más complejos como los números del chasis y del motor.

 

  • A partir de ese momento es trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad recuperar la moto. Inmediatamente después de poner la denuncia hay que avisar a la aseguradora y enviarles una copia de la misma. Este trámite siempre se debe realizar en las 24 siguientes al robo. La aseguradora te informará de las indemnizaciones a las que tienes derecho. Al mismo tiempo, el seguro ya sabrá que, si se produce cualquier percance con la moto a partir de ese momento, el tomador no será el responsable.
  • ¿Qué incluye la cobertura por el robo de una moto? En primer lugar, Pelayo asume el cien por cien de su valor durante el primer año y el valor fijado por GANVAM (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor) durante los años siguientes. También cubre los daños que sufra la moto a consecuencia del robo, sin superar la indemnización por la pérdida total. Asimismo, la póliza también contempla los daños que se puedan ocasionar en el vehículo por la simple tentativa del robo. Todo un respaldo ante una situación desagradable por la que nadie desea pasar.