• El tomador de un seguro de coche es la persona física que ha contratado esa cobertura, siendo asimismo responsable de abonar la cantidad estipulada para la contratación y la renovación del seguro. Por consiguiente, esta figura no tiene por qué corresponder ni con la del propietario del coche ni con la del conductor habitual. 
  • El tomador del seguro ha de consignar sus datos personales en las condiciones generales de la póliza contratada. Como ya hemos visto, las responsabilidades del tomador son estrictamente financieras, quedando totalmente libre de cualquier otra obligación respecto al coche. Eso sí, el tomador contrata el seguro de coche con unas condiciones económicas que pueden variar en función del comportamiento del conductor habitual. Por ejemplo, si el conductor sufre varios accidentes o suscribe una gran cantidad de partes, es posible que el coste del seguro se encarezca. 
  • También resultan variables las condiciones de los seguros en función de la tipología de los mismos. De este modo, el tomador del seguro queda totalmente cubierto cuando se trata de una póliza a todo riesgo, pero no sucede así si el seguro es a terceros (conocido como Responsabilidad Civil Obligatoria, la mínima cobertura legalmente exigible). La defensa jurídica, la franquicia o el seguro del conductor (si sufre daños) son cuestiones que varían igualmente dependiendo del tipo de seguro contratado por el tomador.