• Cuando hablamos de coches y seguros siempre hay que tener en cuenta todos los escenarios posibles. Incluso los más catastróficos. De esta forma podremos contratar una póliza con mucho más acierto y adaptada a nuestras necesidades. Una de esas situaciones extremas es que el coche sufra un siniestro que nos obligue a despedirnos de él ya que no existe reparación posible. Puede ser un incendio, un accidente o que los cacos se lo hayan llevado sin dejar ni rastro. Ante una tesitura así entran en juego varios conceptos muy importantes que es conveniente tener presentes, ya que de ello dependerá si recibimos una indemnización u otra. Se trata del valor de nuevo y el valor venal del coche.

 

  • El valor de nuevo, como su propio nombre indica, se refiere a la cantidad de dinero que nos costó el vehículo incluyendo el IVA y los accesorios que no venían de serie.

 

  • Obviamente una póliza que contemple una indemnización por el valor de nuevo del coche subirá ostensiblemente la prima. Estamos en una posición muy poco habitual que algunos conductores incluyen en sus seguros durante el primero o, como mucho, el segundo año de vida del vehículo. Recibir como indemnización del valor de nuevo del coche nos permitirá adquirir otro prácticamente con las mismas prestaciones que el siniestrado.

 

  • Un concepto más común en las pólizas es el valor venal del coche. En este caso, el conductor recibirá una indemnización por el valor que tiene el vehículo justo en el momento anterior a que tuviera lugar el siniestro. Además, se tienen en cuenta aspectos como el estado del coche y sus kilómetros, pero también la situación del mercado de segunda mano y en qué precios está oscilando en esos momentos.

 

  • En otros casos la póliza de nuestro seguro puede incluir una indemnización por un valor distinto al de nuevo y al venal. Se trata del valor de reposición. Esta cantidad tiene únicamente en cuenta la depreciación del vehículo por el paso del tiempo en base a la tabla publicada por el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, no contempla ni los kilómetros del coche, ni su estado.

 

  • Por último cabe señalar que en algunas ocasiones la compañía aseguradora decide mejorar el valor venal del coche a la hora de conceder una indemnización. Estamos por lo tanto ante el conocido como valor venal mejorado. Para calcularlo se tienen en cuenta las tablas del boletín de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM) y suele ser una cantidad a caballo entre el valor de reposición y el valor venal.

 

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