Sabemos que el mundo de los seguros de vida puede resultar complejo y, en ocasiones, los conceptos no quedan del todo claros. Con este artículo queremos ayudarte a entender mejor qué es una póliza de un seguro de vida, cuáles son sus partes fundamentales y los aspectos más importantes a tener en cuenta.

¿Qué es una póliza de seguro de vida?

Denominamos póliza al contrato de los seguros en el que quedan reflejados los derechos y obligaciones de cada una de las partes. Con la firma de este documento, asegurador y asegurado se comprometen a cumplir todos los puntos existentes en el mismo. El asegurado paga una prima a cambio de la cobertura que le ofrece la aseguradora. Esta cobertura económica cubre al asegurado en caso de eventualidad o imprevisto. En resumen, la póliza es el documento que certifica este respaldo por parte de la aseguradora cuando contratamos un seguro de vida.
Por eso es tan importante prestarle atención a todas las cláusulas de la póliza del seguro de vida en el momento de contratación ya que, de este modo, podremos solicitar aquellas que se ajusten más a nuestras necesidades.

¿Cuáles son las partes de la póliza del seguro de vida?

En general la póliza de un seguro de vida cuenta con tres partes fundamentales: condiciones generales, condiciones particulares y condiciones especiales.

Las condiciones generales son aquellas que contienen las normas básicas y que regirán la relación entre las partes que forman el contrato: asegurador y asegurado. Estas condiciones también suelen denominarse cláusulas o estipulaciones generales.

En ellas se contienen las condiciones referentes a:

  • Cobertura del seguro y materia asegurada
  • Exclusiones
  • Obligaciones y declaraciones del asegurado
  • Prima del seguro y consecuencias en caso de impago
  • Finalización del seguro
  • Comunicación entre las partes

En este sentido, ¿cuáles son los principales riesgos que cubre un seguro de vida?

  • Riesgo principal: fallecimiento por cualquier causa.
  • Riesgos adicionales: tales como incapacidad o fallecimiento por causas especiales como puede ser una enfermedad grave, la incapacidad permanente o absoluta y el fallecimiento por accidente.

Las condiciones particulares son aquellas que permiten la singularización o personalización de la póliza concreta de cada asegurado. Estas condiciones pueden variar según el caso y pueden ser libremente modificadas por las partes. Las condiciones particulares deben contener los siguientes puntos:

  • Condiciones del aseguramiento
  • Determinación de la materia asegurada
  • Individualización del asegurador, contratante, asegurado y beneficiario
  • Explicación de la materia asegurada
  • Montante asegurado
  • Prima acordada y su forma de pago

Y, por último, las condiciones especiales que son aquellas que amplían, condicionan, limitan, varían o eliminan las coberturas previamente estipuladas en la póliza del seguro de vida. Conviene saber que estas condiciones una vez vigentes, prevalecerán sobre las condiciones generales.

Estos son los principales aspectos a tener en cuenta sobre la póliza en el momento de contratar tu seguro de vida. Si tienes cualquier duda, en Pelayo estaremos encantados de poder resolverla, ¡solo tienes que contactar con nosotros!