El tiempo pasa rápido y nuestra rutina de trabajo, responsabilidades familiares y compromisos sociales hace que, a veces, posterguemos nuestros objetivos vitales. Pasamos de terminar nuestros estudios a conseguir un trabajo y a formar una familia y, de repente, han pasado algunos años casi sin darnos cuenta. Un tiempo en el que nuestras prioridades y necesidades han cambiado 

¿Cómo saber que no hemos perdido de vista estos objetivos vitales? En Pelayo Vida queremos ayudarte a reevaluar esas necesidades y, por eso, detallamos en este artículo cuatro señales que indican que ya es momento de contratar un seguro de vida. 

Si eres joven tener un seguro de vida probablemente no se encuentre entre tus prioridades pero la situación cambia si tienes una familia, hijos o personas a tu cargo que puedan depender económicamente de ti. 

Estos son los cuatro escenarios que indican que es conveniente que cuentes con un seguro de vida: 

  1. Si tienes una familia

Si has formado una familia y tienes personas que dependen de tus ingresos, es importante que cuentes con un seguro de vida. Si algo ocurriera, el seguro de vida puede ayudar a tu familia a sustituir tus ingresos o a pagar posibles deudas pendientes.  

Si eres padre o madre, esta cuestión se vuelve de especial relevancia para poder asegurar la cobertura económica de tus hijos en caso de fallecimiento inesperado. Si tienes en mente un proyecto de vida familiar, es recomendable contratar este seguro incluso antes de tener hijos ya que las condiciones serán más ventajosas.  

  1. Si tienes ingresos

Si cuentas con un gran colchón de dinero puede que el seguro de vida no sea tan necesario pero, siendo realistas, esta no suele ser la situación más habitual. Por eso, si la principal fuente de ingresos en tu hogar depende de tu salario, es importante que empieces a plantearte la necesidad de un seguro de vida. En este sentido, la cuantía de estos ingresos es fundamental a tener en cuenta a la hora de contratar el capital asegurado en un seguro de vida.    

  1. Si tienes una hipoteca o deudas

La mayor parte de los españoles adquiere una casa a través de una hipoteca. Si algo te pasara, el pago de esas cuotas correspondería a tu cónyuge o descendientes. Si bien es cierto que la casa se puede vender, esto supondría tediosos trámites y una mudanza en momentos ya difíciles de por sí.  

Ocurre lo mismo si has contraído una deuda para la compra de un coche, el pago de unos estudios, reforma de la casa, tarjetas de crédito… Si algo ocurriera el seguro de vida podría ayudar en el pago de tu casa o en la cobertura de estas deudas para que tu familia no tenga que enfrentarse a dificultades económicas. 

  1. Tienes planes con tu pareja o cónyuge que dependen de los ingresos de ambos

Incluso sin tener hijos, la contratación de un seguro de vida puede proteger la estabilidad económica de tu cónyuge si algo te ocurriera.  

Las parejas, cuando adquieren un compromiso, suelen planificar objetivos financieros juntos. Planes de jubilación, compra de una casa, creación de un negocio… Aunque ambos aporten diferentes salarios, el seguro de vida podría proteger a tu cónyuge en caso de fallecimiento aportándole una tranquilidad económica. 

Si te encuentras en alguna de estas situaciones, en Pelayo Vida te animamos a que explores nuestros diferentes tipos de seguros para encontrar el que mejor se adapta a tus necesidades personas. Visita nuestrweb y descubre la mejor forma de proteger a tu familia.