La ‘nueva normalidad’ que ha impuesto el coronavirus ha provocado un profundo cambio en la forma de entender la movilidad.

Un hecho indudable es que el miedo a posibles contagios del virus ha propiciado una movilidad individual. Muchas personas que habitualmente se desplazaban en transporte público han optado por hacerlo en sus vehículos. Pero cada vez son más los que exploran alternativas más rápidas y sostenibles como pueden ser la moto, la bicicleta y hasta el patinete. El objetivo es sentirnos seguros, pero al mismo tiempo movernos con agilidad.

Los expertos apuntan a que las ventas de vehículos de dos ruedas aumentarán en este nuevo escenario, especialmente en las grandes ciudades. Para desplazamientos más largos es la única alternativa viable al coche y al transporte público. La mayoría de los que darán el salto de las cuatro a las dos ruedas optarán por motos de hasta 125 c.c., que son las que permite manejar el carné B siempre y cuando tenga un mínimo de tres años de antigüedad.

Los vehículos que saldrán ganando con la ‘nueva normalidad’

Hay clásicos que no mueren, uno de ellos son las ‘scooter’, el tipo de moto más popular en las ciudades que aúna al mismo tiempo comodidad, estabilidad y seguridad a la hora de circular. En un abanico de precios que se mueven entre los 2.000 y los 8.500 euros se puede encontrar una variada oferta adaptada a las necesidades del nuevo motero. Las más económicas son las ‘scooter’ con plataforma central para los pies y que se presentan con ruedas más altas (otorgan mayor estabilidad) o más bajas (proporcionan más agilidad).

Si subimos un escalón aparecen las denominadas ‘maxi scooter’. En este caso la oferta es más reducida para los que solo tienen el carné B y no pueden manejar motos de más de 125 c.c. Se trata de vehículos más grandes y por lo tanto, más complicados de conducir, pero más estables.

Estamos hablando de dar el salto a las dos ruedas, pero también existe el brinco hacia las tres. Cada vez son más comunes en las ciudades las ‘scooter’ con doble eje delantero. Cierto es que dificultan más las maniobras, pero dan más seguridad y firmeza, especialmente para aquellos que afrontan con cierto miedo la conducción de una moto y desean tener algunas de las sensaciones de solidez que otorga un turismo.

Si estás pensado en elegir una moto, también hay que recordar el ahorro de combustible que trae consigo, y por supuesto, un ahorro que también podemos ver reflejado en la póliza de nuestro seguro