El transporte individual va a ser la opción elegida por muchas personas para mantener esa máxima del distanciamiento social. Así se refleja en una encuesta elaborada por el Real Automóvil Club de España (RACE).

Una nueva normalidad. Un mundo diferente al que conocíamos. Si en algo coinciden investigadores, sociólogos y analistas es en que la pandemia del coronavirus ha dado un vuelco al planeta. No sabemos por cuánto tiempo, pero, cuando acabe el confinamiento, pocas cosas serán tal y como las conocíamos hasta ahora. Entre los muchos cambios a los que nos enfrentamos está la forma de entender la movilidad. La encuesta afirma que el 20% de las personas consultadas que usaban el transporte público antes del estado de alarma se decantará por el coche para realizar sus desplazamientos.

La cuarentena ha supuesto que las ciudades y pueblos presenten una imagen desconocida. Tanto personas como vehículos han abandonado forzosamente su espacio natural. Pero todo cambiará cuando poco a poco se levanten las medidas de confinamiento. Y llegados a ese punto, será clave aplicar los protocolos de distanciamiento social para evitar una nueva propagación del virus. Esta inédita conciencia de la población se refleja en los resultados de la encuesta del RACE. Además de ese 20% que usaba el transporte público y que ahora viajará en coche a su trabajo, un 25% de los que hacían ese trayecto andando también se decantarán por el vehículo.

Ese mayor uso del vehículo hace más necesario que nunca que su puesta a punto sea óptima y que, por supuesto, el seguro esté en vigor y se adapte a las nuevas necesidades que se plantean.

¿Cómo hemos usado el coche durante la cuarentena?

La encuesta del RACE también refleja cómo ha sido el uso del vehículo durante la cuarentena por la pandemia de la COVID-19. Un 70% de las personas encuestadas reconoce que ha tenido que coger su coche en algún momento del estado de alarma. La mayoría, un 83%, para hacer la compra. El resto de motivos se dividen entre ir a la gasolinera, a la farmacia, al trabajo y acudir al domicilio de familiares dependientes.

Además de la tarea de llenar el tanque de combustible, los conductores han llevado a cabo otras labores de mantenimiento básicas. Un 43% de los sondeados ha comprobado el estado de la batería. Un 20%, ha revisado la presión de los neumáticos, mientras un porcentaje similar reconoce no haber llevado a cabo ninguna comprobación de la situación del coche durante el confinamiento.