El próximo 30 de junio finaliza el plazo para la presentación anual del IRPF. Hasta entonces tienes tiempo de revisar con detenimiento las cuentas del último año y asegurarte de que no pasas por alto los gastos del coche que desgravan en tu declaración de la renta.

Cualquier ciudadano puede acceder a ciertos beneficios fiscales en relación a los gastos de su vehículo siempre que se cumplan una serie de requisitos. Es importante tener en cuenta cuáles son estas condiciones ya que los gastos del coche que desgravan en la declaración de la renta pueden suponer un ahorro significativo en el pago de impuestos.

Si bien es cierto que la mayor parte de estas ventajas tributarias están orientadas a empresas y autónomos que utilizan el coche como herramienta de trabajo, también las personas físicas pueden desgravarse algunos de los impuestos vinculados a la adquisición de un coche. En este contexto, las deducciones fiscales se aplican únicamente a:

  • Vehículos destinados al transporte de personas con movilidad reducida y/o discapacidad, en cuyo caso se podrá desgravar el 50 % del IVA.
  • Vehículos conducidos por personas con discapacidad y/o movilidad reducida, que quedarán exentas del pago del impuesto de matriculación.

¿Qué gastos del vehículo pueden desgravarse autónomos y empresas?

En aquellos casos en los que los gastos del coche que se pueden desgravar están asociados al desarrollo de una actividad económica o profesional, habrá que distinguir entre:

  1. Vehículo de autónomo: deberá estar a nombre de una persona física y ser estrictamente necesario para el desempeño de su trabajo. Ya sea un vehículo de leasing, renting o en propiedad, las cuotas de amortización, el IVA y los intereses se pueden desgravar hasta el 50 %. También es posible deducirse hasta la mitad de los gastos de mantenimiento y la gasolina, siempre que puedan justificarse.
  2. Coche de empresa: Hacienda bonifica a las empresas con la desgravación de hasta un 20 % sobre el coste de un coche nuevo. Si el coche está a nombre del trabajador se considerará una retribución en especie y el empleado estará obligado a tributar por ella, aplicándose una reducción de entre el 15 y el 30 % menos del salario como bonificación a los vehículos menos contaminantes.
  3. Empresas de transporte y autoescuelas: las deducciones se aplican del mismo modo que en el caso de los autónomos, solo que con mayores ventajas fiscales. Así, las autoescuelas, los taxistas, los representantes comerciales y las empresas de transporte de mercancías o personas pueden desgravarse en la renta la totalidad del IVA (compra, leasing o renting) y del carburante.