Los mitos son creencias que se consideran verdades en una cultura o comunidad, aunque sean una verdad a medias o una invención absoluta.

Pueden ser mitos tan épicos como Thor, el Dios del Trueno o más cotidianos, como los mitos que se van creando sobre cosas que nos afectan en nuestra vida: una determinada dieta, el sexo o…los seguros de vida.

Aquí van algunos mitos sobre este tipo se seguros:

1. No necesitas un seguro de vida

El más recurrente. Muchas personas que no tienen pareja o familia piensan que no necesitan un seguro de vida. Tengas pareja, hijos, o no, o incluso intención de no tenerlos, el seguro de vida es importante para todos. Además del fallecimiento o invalidez, cubre otras muchas contingencias que te explicaremos un poco más adelante.

Nadie esté exento de cualquier percance, así que olvídate del “soy joven, ¿qué me va a pasar?”.

2. Los seguros de vida son muy caros

Para nada. Los seguros de vida permiten adquirir diversas coberturas. De este modo, puedes comenzar con una póliza que encaje más con tus posibilidades económicas actuales y que, además, podrás modificar en el futuro.

El precio de un seguro de vida dependerá básicamente de tu edad y la cuantía de la indemnización que quieras recibir en el caso de que ocurra algo, lo que se denomina el capital asegurado.

3. El seguro de vida solo cubre invalidez y fallecimiento

Es cierto que estas son las dos coberturas principales de los seguros de vida pero, además de estas, existen también otras coberturas adicionales como por ejemplo asistencia psicológica o anticipo de dinero en caso de enfermedad grave, asistencia médica o incluso legal, entre otras muchas.

4. El seguro de vida es más caro para las mujeres

Desde el año 2012 el Tribunal de Justicia Europea prohibió en toda la Unión Europea la discriminación de género en el precio de contratación de este tipo de pólizas. De este modo las mujeres españolas que, según datos del INE, viven de media cinco años más que los hombres, pagarán exactamente lo mismo por sus pólizas de seguro de vida.

5. No podré ahorrar con mi seguro de vida

El seguro de vida, además de previsión, es también un instrumento de ahorro cada vez más eficaz. Dependiendo de la modalidad, algunos de ellos permiten la posibilidad de rescate en un momento determinado, lo que lo convierte en un producto de ahorro a tener muy en cuenta por parte de los asegurados.

6. Es obligatorio contratar un seguro de vida con la hipoteca

Esta es una de las confusiones más comunes. Si bien es recomendable la contratación de un seguro de vida vinculado a préstamos hipotecarios, no es obligatorio en ningún caso.

En esta ocasión lo importante es que el seguro de vida cubra el 100% del préstamo para poder hacer frente al mismo si se viesen afectados los ingresos en caso de fallecimiento.

7. No es posible contratarlo si tengo una enfermedad

Independientemente de que se padezca una enfermedad (crónica o no) sí se podría contratar un seguro de vida. Una vez estudiado el caso particular del asegurado, la compañía aseguradora podría llegar a tramitarlo de forma ordinaria o requiriendo una sobreprima especial.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a resolver tus dudas sobre los seguros de vida y los mitos que circulan en torno a ellos. Como se dice comúnmente, “no te creas todo lo que oigas”.