Bien es sabido que el fútbol desata pasiones (ya sabes que en Pelayo apoyamos a La Roja y a la selección femenina de fútbol). Cuando tu equipo gana, eres el aficionado más feliz del mundo. Pero, ¿y si pierde? ¡Ay, si pierde…! Y no digamos ya si es en un Mundial porque de ese disgusto es difícil recuperarse… Uno luce orgulloso los colores, mientras el mundo entero contempla la victoria o el fracaso estrepitoso de su equipo. Y, desafortunadamente, no son pocas las veces en las que acaba ocurriendo lo segundo.

Siendo consciente de que su equipo podía sufrir la derrota, un aficionado inglés decidió curarse en salud de cara al Mundial de fútbol de 2006. Paul Hucker decidió contratar un seguro que podía reportarle 1 millón de libras (1,5 millón de euros) en caso de eliminación prematura de la selección de Inglaterra en el torneo de naciones.

Para que Hucker, de 34 años, pudiera cobrar el dinero del seguro tenían que darse dos circunstancias: que la eliminación del equipo fuera efectivamente prematura y que él sufriera, como consecuencia, un trauma psicológico severo. El aficionado defendió no haberle quedado más remedio que contratar el seguro después de los repetidos fracasos de Inglaterra desde el Mundial de 1966, a pesar de ser siempre uno de los grandes favoritos.

A pesar de la pequeña fortuna que podía ganar en caso de una rápida derrota de su equipo, él defendía siempre su decisión: «Soy muy optimista y patriótico, pero siento una tremenda presión cada vez que Inglaterra afronta una tanda de penaltis en un Mundial. Lo único que quiero es cubrirme en caso de sufrir una depresión y un trauma psicológico como resultado». Y, pese a su aparente excentricidad, hay que reconocer que al británico no le faltaba razón. Inglaterra acabó siendo eliminada de la Copa del Mundo de 2006 en los cuartos de final por Portugal… Sí, en penaltis. Lamentablemente, los expertos dictaminaron que no se podía considerar esta eliminación como un “fracaso” del combinado nacional, por lo que Hucker no pudo cobrar su póliza. A buen seguro que el inglés ha disfrutado de mejores veranos que aquel de 2006…