Antes de conocer cuales son las infracciones de tráfico que más pérdida de puntos nos pueden ocasionar, es necesario que sepamos los tipos de multas que existen.

Hay tres tipos de infracciones. En primer lugar, las infracciones leves, que no suponen ninguna pérdida de puntos del carnet. En segundo lugar, las infracciones graves, cuyas sanciones suponen la pérdida de 2 a 6 puntos, dependiendo de dicha infracción. Y finalmente el tercer grupo de infracciones, las muy graves, que provocan la mayor pérdida de puntos que se contempla en el reglamento, 6 puntos. Y son las que vamos a conocer más en detalle.

Las multas por exceso de velocidad son las infracciones de tráfico más comunes. Dentro de estas, son muy graves todas aquellas que sobrepasen en más de 50 km/h los límites de velocidad de 30, 40 y 50. Para los límites superiores a 50 km/h, conlleva la pérdida de 6 puntos del carnet si el vehículo sobrepasa en 70 km/h de dicho límite. Además, adquirir un inhibidor de radar y alterar el tacógrafo o el limitador de velocidad, está considerado también como una infracción muy grave.

La conducción temeraria y la participación en carreras no autorizadas debemos dejarlas únicamente para las películas de acción, ya que nos costarían también 6 puntos del carnet. Del mismo modo ocurre si circulamos en sentido contrario.

Conducir bajo los efectos del alcohol supone la pérdida máxima de puntos si la tasa es superior a 0,50 miligramos por litro de aire aspirado. La tasa máxima permitida es de 0,3 para conductores noveles (menos de dos años de permiso de circulación) y profesionales. Por supuesto, conducir bajo los efectos de las drogas también supone la pérdida de 6 puntos del carnet y, además, negarse a realizar un control, tanto de drogas como de alcohol, supondría la misma pérdida.

Si eres transportista, se considerará una infracción grave exceder en más del 50% los tiempos de conducción o la reducción en más del 50% de los tiempos de descanso.

Todas estas infracciones suponen, además de la pérdida de puntos, cuantiosas sanciones económicas. Así que por tu seguridad, la del resto, y también por tu bolsillo, conduce siempre respetando las leyes de circulación.