Todo el que disfruta de la conducción por carreteras pintorescas con curvas y bonitos paisajes tiene su propio ranking de aquellas que le han resultado más excitantes. Hasta ahora pensábamos que esta clasificación de carreteras que tiene cada conductor era subjetiva, pero la compañía de alquiler de vehículos AVIS ha dado con la fórmula matemática para encontrar la mejor carretera del mundo.

Para elaborar esta sofisticada fórmula se han reunido nada menos que el físico cuántico Mark Hadley, el diseñador de circuitos de Fórmula 1 Herman Tilke y John Wardley, diseñador de montañas rusas. Los expertos han considerado que una buena carretera que se haga disfrutar por los amantes de los coches debe mantener un equilibrio entre estos cuatro factores: aceleración, que nos ofrece la emoción de ganar velocidad; curvas que nos hagan sacar la habilidad de conducción; zonas de frenado que sean seguras; y rectas para poder disfrutar del paisaje manteniendo una velocidad de crucero.

A partir de los datos de tres tipos de aceleración (de frenado, lateral en curvas y lineal en recta), del radio de las curvas, y la longitud de las rectas y la velocidad de crucero, han tirado de matemáticas hasta sacar una fórmula que, aplicada a cada trazado, nos dice si realmente estamos ante una carretera pata negra para los que disfrutan al volante.

En el estudio se han analizado 25 rutas de fama internacional por su trazado y el paisaje en el que están enmarcadas. De todas ellas, la vencedora según la fórmula matemática es la portuguesa N-222 de Peso de Régua a Pinhão.

Se trata de una ruta que une estos dos puertos fluviales del Duero y discurre siguiendo el curso del río por una de sus orillas. La fórmula nos dice que se trata de una carretera con un ratio 10:1, es decir el equilibrio perfecto entre curvas y tramos rectos. Pero, fórmulas aparte, los sentidos nos transmiten otras sensaciones. Por un lado, la vista nos dice que estamos ante un entorno maravilloso declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001, con el Douro a un lado, zonas forestales y campos de viñedos donde se cultiva la uva para elaborar el oporto.

Y por último, el sentido común nos advierte de que debemos conducir de forma segura, y con un buen seguro de coche respaldándonos, para poder disfrutar de la carretera y sus vistas sin ningún percance.