El dicho de que un vehículo empieza a devaluarse en cuanto sale del concesionario es una realidad como un templo. Pasado un año, la depreciación puede superar el 16%. Y una vez cumplidos los cinco años de vida, se esfuma la mitad de su valor. Aunque todos los vehículos sufren una devaluación, hay modelos en los que es más acentuada que en otros. Coches que logran mantener mejor su tasación con el paso del tiempo por diferentes razones que vamos a desgranar.

Comprar un coche es un gasto necesario e incluso imprescindible. Sin embargo, nunca es una inversión que vayamos a recuperar ni mucho menos ganar dinero como puede ocurrir con una propiedad inmobiliaria. Son muchos los factores que influyen en la depreciación de un vehículo. Desde las modas, la situación económica del país, el prestigio de una determinada marca y, por supuesto, su estado. También afectan elementos que, a priori, pueden pasar desapercibidos. Uno de ellos es el color (siempre se depreciarán más las tonalidades estridentes), una oferta elevada (las ediciones limitadas soportarán mejor el paso del tiempo) y los extras (los más considerados son los relativos a la seguridad).

¿Cuáles son los coches que menos se devalúan?

Según un estudio elaborado por el comparador de seguros Rastreator, el tipo de vehículos que registran una menor depreciación cuando salen del concesionario son los micro, con la marca Mini a la cabeza. Su caída el primer año solo llega al 12,3% y, pasados cinco años, no superan la barrera del 50% al quedarse en el 46,8.

La organización de consumidores OCU también realizó un informe correspondiente a 2018 donde hacía un repaso de las marcas de coche que menos sufrían la devaluación. A la cabeza se encontraba Dacia, seguida de Mini y Mercedes-Benz. Históricamente marcas como Land Rover y Porsche han sido algunas de las que menos han sufrido esa pérdida de valor en sus respectivos modelos.

El estudio de Rastreator también repasa los tipos de coches que registran una mayor devaluación con el paso del tiempo. En esta lista se encuentran los monovolúmenes, que llegan a desvalorizarse hasta un 63,9 por ciento pasados cinco años de su compra. El auge de los SUV (que se encuentran entre los que mejor mantienen en el mercado) ha relegado a los monovolúmenes a un segundo plano en los gustos de los conductores.