La salud constituye uno de los pilares fundamentales de nuestra vida, cuando entra en juego estar en buenas manos puede resultar crucial. Ceferina Cuesta se levanta cada mañana sin saber a lo que se va a enfrentar durante el día. El medio en el que desarrolla su trabajo hace que tenga que sufrir las inclemencias meteorológicas, arquitectónicas, la toma de decisiones en un segundo, tiempo que puede significar la vida o la muerte. Una de sus anécdotas más conocidas es que llegó a devolver con sus manos, el pulso a un corazón fuera del cuerpo del paciente o aquella vez que sacó un feto del cuerpo de su madre fallecida a causa de malos tratos.

Ha recibido la medalla al Mérito Social del Ayuntamiento de Madrid por su gran labor. Su mayor satisfacción es poder ayudar a que aquellas personas que están en una situación grave a que puedan volver a la vida.

Considera que para trabajar en SAMUR no hay que estar hecho de otra pasta, si no que las diversas capacidades necesarias se van adquiriendo con el tiempo.