La distancia social y el uso de mascarilla marcarán unas reuniones que obligarán a cambiar algunos de nuestros hábitos durante todas las fases de la desescalada.

La fase 1 fue el comienzo de las reuniones de hasta 10 personas después de una larga cuarentena donde la tecnología nos ha ayudado a salvar la obligada distancia con nuestros seres queridos. ¿Las estamos realizando correctamente? ¿Qué medidas debemos aplicar? Aunque tengamos unas ganas irrefrenables de abrazar, besar y apretar la mano de todos los que queremos, los encuentros en tiempos del coronavirus deberán ser diferentes.

El 70% del territorio español se encuentra desde este lunes en fase 2 de la desescalada del ‘Plan para la transición a una nueva normalidad’, lo que significa un aumento en el número de amigos o familiares que se permite, 15 personas en la fase 2 y 20 personas en la fase 3. Después de más de dos meses de confinamiento, se permite tener delante a aquellos amigos y familiares con los que no se convive. Eso sí, es conveniente seguir evitando encontrarse con personas mayores de 70 años o que sufran algún tipo de patología, y también con aquellos que hayan sufrido recientemente la COVID-19.

Así tiene que ser un encuentro seguro con nuestros seres queridos

La orden que regula lo que se puede y no se puede hacer contempla que los encuentros con amigos, conocidos o familiares se pueden llevar a cabo en un domicilio o en la vía pública (la terraza de un bar incluida, por ejemplo). Un dato importante es que para estas reuniones no se imponen franjas horarias, por lo que pueden celebrarse en cualquier momento del día.

Tanto si vemos a nuestros seres queridos entre cuatro paredes o al aire libre, es recomendable mantener la distancia de seguridad de dos metros. Especialmente si la reunión es en un domicilio, hay que adoptar otros preceptos de seguridad como el uso de mascarillas e incluso guantes.

La higiene de manos continúa siendo uno de los gestos más efectivos para frenar la expansión del virus. Por ello hay que lavarse con agua y jabón (o en su defecto con gel hidroalcohólico) nada más llegar a la vivienda donde tenga lugar la reunión, además de hacer lo propio tras la misma y de regreso a casa. De igual forma, este hábito hay que seguirlo antes de salir a la calle y al volver al hogar.

Otro tipo de medidas higiénicas recomendables cuando se visite a nuestros amigos o familiares en su casa es dejar los zapatos nada más entrar. Y en el supuesto de que el encuentro sea para compartir mesa y mantel o tomar un aperitivo, lo más seguro es optar por utensilios desechables. En el caso de que usen otro tipo de objetos, es conveniente lavarlos (en el lavavajillas o en la lavadora según de lo que estemos hablando) con un programa que llegue hasta los 60ºC de temperatura.