Aunque actualmente el gran debate se centra en la contaminación por las emisiones de los vehículos, su contaminación acústica también es un tema delicado para las administraciones locales.

Las multas por exceso de ruido de un vehículo no son algo nuevo, pero la contaminación acústica se ve cada vez más con mayor preocupación. Por eso cada vez más ayuntamientos en España están introduciendo, e incluso ampliando, los motivos de sanción administrativa.

Así, a las infracciones clásicas del “chunda chunda” a toda castaña, los que se creen que están en un circuito o los que piensan que si tocan mucho el cláxon el atasco desaparecerá, se unen nuevas como mantener el motor en marcha más de dos minutos con el vehículo detenido o incluso que la alarma suene más de tres minutos, sobre todo de noche.

Como se ha comentado, son los ayuntamientos los que contemplan en sus ordenanzas qué ruidos causados por vehículos son sancionables, y lo mismo ocurre con la cuantía de las sanciones. Según la sanción sea considerada falta leve o grave, el importe de la multa puede oscilar desde los 100 a los 3.000 euros.  Por todo esto te recomendamos informarte sobre las normativas específicas en tu municipio de residencia.

Y ante la recurrente pregunta de cómo pueden saber si mi coche está haciendo más ruido del permitido, el ayuntamiento de París está probando un nuevo tipo de radar que permite “escuchar” sonidos más allá del nivel permitido y de dónde procede, es decir, saber exactamente qué vehículo está infringiendo la normativa, identificarlo y multarlo. Este radar para coches ruidosos entrará en funcionamiento en cuanto el ayuntamiento de la capital parisina reciba la autorización para este tipo de dispositivos.

Lo cierto es que la contaminación acústica es perjudicial para la salud, y este tipo de sanciones sin duda contribuirán a reducir este problema y mejorar la convivencia en las ciudades.

Por último, una curiosidad. Algunos vehículos estarán obligados a hacer ruido, por ley. Una nueva normativa europea establece que los coches eléctricos deberán emitir sonidos para evitar accidentes con los peatones que no oyen llegar a estos vehículos. ¿Una contradicción? Quizá, pero eso queda para otra entrada.