En las últimas décadas el número de personas que padecen diabetes ha aumentado convirtiéndose en una patología que cada vez tiene una mayor incidencia. Para frenar esta progresión es fundamental tener muy presentes tres pilares: prevención, diagnóstico y tratamiento. En todo ello se incide con motivo del Día Mundial de la Diabetes que se celebra cada 14 de noviembre. 

La Sociedad Española de Diabetes, su Fundación (FSED) y la Federación Española de Diabetes ponen el foco este año en el personal de enfermería con el lema ‘El personal de Enfermería y la Diabetes’ para concienciar sobre el papel imprescindible que desempeña este colectivo y garantizar la atención adecuada a las personas con diabetes.  

Claves para prevenir la diabetes 

La diabetes es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas deja de producir la insulina necesaria para el organismo. O bien cuando esa insulina no es empleada eficazmente por el cuerpo. Dado que esta sustancia es la encargada de regular el azúcar en la sangre, los diabéticos tienen el riesgo de sufrir hiperglucemia o, lo que es lo mismo, el incremento descontrolado del azúcar.   

Hay una serie de factores que influyen en la aparición de la diabetes. Uno de ellos es el componente hereditario, pero hay más. Tener sobrepeso, presión arterial alta, llevar un estilo de vida sedentario o ser fumador, son algunas de las causas que explican la presencia de esta enfermedad.  

¿Qué podemos hacer para prevenirla o retrasar su aparición? En primer lugar es fundamental llevar un control del peso. Para lograrlo hay que establecer un plan de alimentación saludable donde se reduzcan las grasas y los azúcares a la vez que aumente el consumo de legumbres, frutas y verduras. Todo ello tiene que llevar aparejada una rutina de ejercicios diarios que pueden consistir simplemente en caminar al menos media ahora cada día. Asimismo, es imprescindible erradicar el tabaco y someterse a revisiones médicas periódicas para que, en el caso de que la diabetes aparezca, el diagnóstico sea lo más rápido posible.  

La salud es nuestro bien más preciado por eso debemos protegerla y cuidarla. La lección es muy fácil de aprender: llevar una vida saludable. Además, podemos contar con un seguro de salud que nos brinde la posibilidad de acudir a centros y profesionales de confianza cuando sea necesario. La diabetes es una enfermedad que obliga, por un lado, a llevar una forma de vida muy determinada, pero al mismo tiempo, a descubrirla con precocidad y así evitar futuras complicaciones.