Cada vez que dejas tu vehículo estacionado en la calle estás exponiéndolo a infinidad de formas de suciedad. Muchas de estas manchas comunes no solo afean su aspecto, sino que además resultan corrosivas y podrían dañar la pintura del coche.

La chapa del coche es su tarjeta de presentación y a nadie le gusta mostrar un aspecto descuidado. Sin embargo, cuando circulas con tu vehículo o lo aparcas al aire libre debes asumir esta exposición a la suciedad y aprender a tratarla del modo adecuado.

La mayoría de las veces se trata de sustancias orgánicas fáciles de eliminar con agua y una esponja suave. Pero no desestimes su potencial corrosivo: resinas, excrementos e insectos pueden provocar daños irreparables en la pintura del vehículo.

Factores más perjudiciales para la pintura del coche

Identificando los elementos que resultan más agresivos para la pintura del vehículo tendrás más opciones de evitarlos:

  • Polen de las flores y la fina capa de polvo que dejan
  • Resina y savia adherida a flores y hojas de los árboles
  • Excrementos de pájaro
  • Salitre y humedad
  • Rayos UV del sol
  • Condiciones meteorológicas extremas
  • Insectos que impactan contra la chapa durante la conducción

 

Consejos para cuidar la pintura de tu vehículo

El paso del tiempo hará que la pintura del coche pierda algunas características como el brillo o la intensidad. No obstante, puedes prolongar el color de tu vehículo si aplicas algunos de estos consejos:

  • Siempre que puedas, estaciona en espacios interiores o cubre el coche con una lona.
  • Evita los trenes de lavado automático y recurre a centros de limpieza especializados o al lavado manual en casa.
  • No rasques las superficies. Ablanda los restos adheridos con agua y jabón neutro y elimínalos con una toalla o bayeta suave.
  • Actúa con rapidez. Los insectos, resinas y excrementos deben ser retirados cuanto antes para evitar que sus ácidos se ‘coman’ la pintura.
  • No utilices agua caliente y emplea productos especialmente destinados para la limpieza de vehículos.
  • Si vives en una zona cerca del mar, lava el coche con frecuencia para eliminar los restos de salitre.
  • Recupera el brillo del color puliendo el coche cada 2-3 años.