Y tan seguro. A estas alturas de la película lo más escalofriante es que no es una película… Nuestro planeta va a empezar a tener problemas antes de lo que pensamos si nos ponemos remedio. Y aunque lo pongamos, hay efectos del calentamiento global que ya empiezan a apreciarse. En este contexto, las compañías aseguradoras se enfrentan a dos tipos de retos, según un informe del Departamento de Economía Financiera y Actuarial de la Universidad de Valencia: ver cómo asegurar los riesgos nuevos y prever cómo los cambios en el entorno que se avecinan pueden afectar a la valoración de los riesgos ya cubiertos. Según este estudio, las aseguradoras, que ven venir los peligros con mayor antelación, pueden convertirse en herramientas de concienciación sobre las medidas de que todos hemos de adoptar cuanto antes si queremos parar esto.

Ésa es la realidad. Seria y preocupante, sobre la que hemos de reflexionar. Pero sin perder el buen humor. Así que nos hemos puesto a fabular: ¿puede una compañía aseguradora responder ante este posible siniestro de magnitud mundial? La respuesta es sí.

Si usted vive en cualquiera de las diminutas y paradisíacas islas de la Micronesia lo primero que despertará es envidia entre los urbanitas de otros continentes. Pero un examen más detallado de su situación puede arrojar un balance muy distinto.

Pongamos que su isla privada, con helipuerto, pista de squash, zona de atraque para su yate, invernadero, cava de puros, bolera, parque de atracciones… está a punto de ser engullida por el océano Pacífico. Porque si el nivel del mar sube un solo metro su isla, que es totalmente plana, simplemente desaparecerá, y usted solo podrá sobrevivir encaramado a un cocotero.

Los icebergs que se desprenden de los polos son cada vez más grandes, y al desplazarse hacia aguas más cálidas se derriten, y hacen que suba el nivel del mar. Cada año un poquito más.

Una Póliza de Vida Submarina garantiza una reconversión nada traumática de su isla paradisíaca en una fortaleza subacuática que haría palidecer a cualquier villano de los cómics Marvel. Se trata de dotar a su isla de una burbuja artificial que se activa desde su smartphone, tras introducir una serie de contraseñas codificadas. Entonces una gran cúpula transparente cubrirá su isla, y la convertirá en un paraíso submarino. Cuando el agua cubra la cúpula usted podrá seguir haciendo su vida normal, respirando una atmósfera modificada, jugando al golf y ofreciendo fiestas a sus distinguidas amistades, que quedarán muy impresionadas. Esta póliza no es barata, debemos advertirlo. De hecho, es tan cara que con vender media docena al año la compañía en cuestión crecería como la espuma del mar. El mismo mar que terminará por inundar su reducto secreto…

Pero lo más impactante de este servicio es que tiene una modalidad premium, al alcance de unos pocos. Se llama EXIT. Básicamente garantiza una huída ordenada a otro planeta habitable cuando la Tierra deje de ser un lugar aceptable para vivir. Dispone de lanzaderas espaciales en los cinco continentes, con capacidad para unos pocos cientos de afortunados colonos. Pues colonos serán quienes suban a bordo de estos ingenios en busca de un lugar mejor. Todos sueñan con ver corretear a sus hijos por las dunas de un planeta virgen, y la compañía puede ofrecer eso, y un confortable viaje en estado de hibernación más allá de nuestro sistema solar. Las naves están medicalizadas, y para los períodos de actividad cuentan con futbolines adaptados a la gravedad cero. ¿Se puede pedir más? Seguro que no.