La amenaza digital no es una realidad ajena al hogar. Todos los datos que gestionas a través de los dispositivos domésticos corren el riesgo de caer en manos equivocadas o convertirse en una herramienta de fraude y extorsión. La ciberseguridad en el hogar ofrece una barrera de protección en los escenarios más vulnerables.

¿Te has parado a pensar en la cantidad de dispositivos electrónicos que utilizas en casa a lo largo del día? Cada vez es más habitual que estos aparatos se conecten a Internet o interactúen entre sí para ofrecerte nuevas prestaciones y comodidades. Pero estas ventajas también llevan asociadas un riesgo: tu información personal circula de forma constante por estos canales y puede ser interceptada en cualquier momento. En consecuencia, la informática segura se ha convertido en una necesidad tanto dentro como fuera del hogar.

Las formas más habituales de acceder a esta información de forma ilegal son:

  • Phising: estafa digital en la que el ciberdelincuente suplanta la identidad de una empresa u organismo (entidades financieras, Hacienda, Correos…) para acceder a tus datos personales.
  • Hackeo de tu WiFi: la información intercambiada entre el router y los dispositivos que se conectan a él son accesibles al ciberdelincuente.
  • Ciberataques: mediante el empleo de avanzados programas que se instalan sin tu consentimiento, los ciberdelincuentes se cuelan en tus dispositivos y obtienen los datos necesarios para hacer compras, obtener y vender información a terceros, extorsionarte o cometer otro tipo de actos delictivos.

5 consejos de ciberseguridad en casa

  1. Cambia la contraseña de fábrica de tu router y actualízala cada cierto tiempo. Modifica también el nombre de la red para que no se identifique con el del operador que te ofrece el servicio
  2. Esmérate con las contraseñas. No utilices fechas de nacimiento ni ninguna identificación personal. Combina números, letras y caracteres especiales para incrementar el nivel de seguridad y no emplees la misma contraseña en todas tus cuentas.
  3. No guardes las contraseñas en el navegador o en los dispositivos para evitar que sean fácilmente localizables en caso de un ciberataque.
  4. Navega de forma segura. Instala programas antivirus tanto en el ordenador como en el móvil y utiliza sólo aquellas páginas que comiencen por “https”.
  5. Desconfía de los correos sospechosos. Las administraciones públicas y las entidades bancarias nunca te solicitarán datos sensibles por email. En caso de querer hacer la comprobación, ve a la web introduciendo la dirección directamente en el navegador y nunca sigas enlaces internos a estos correos.

En Seguros Pelayo ofrecemos asistencia informática como una de nuestras coberturas del hogar para ayudarte en lo que necesites.