Esa sensación de tensión cuando estás aparcando tu coche nuevo y el que te indica parece que está bailando el Aserejé, la frustración de haberte perdido el gol de Iniesta mientras ibas a por patatas fritas a la cocina, lo de que tu perro no te deje dormir tranquilo la siesta en tu sillón favorito y el apuro que siente un padre cuando su bebé necesita urgentemente un cambio de pañal… Estas anécdotas, al final, son parte de tu vida; por eso, en Pelayo las hemos querido reflejar en nuestro nuevo spot de televisión, para ratificar que nuestro compromiso es preservar cada una de ellas. Porque no aseguramos coches o casas, sino vivencias y recuerdos.

En nuestra última campaña queremos plasmar esta filosofía, en la que la cercanía y el compromiso son los pilares fundamentales. Y esto sólo lo podíamos contar a través de historias y situaciones reales que todos hemos vivido alguna vez. En este sentido, Marta Llúcia, directora creativa ejecutiva de Dommo, la agencia de publicidad encargada de dar forma a la campaña, comenta cómo “nos dimos cuenta de que lo que importa de un objeto son los recuerdos que evoca; por esos pedimos a nuestro compañeros que nos ayudaran, que compartieran con nosotros las anécdotas que viven cada día en su casa, en su coche…”. Así que se puede decir que todo está basado en hechos reales.

Un puñado de historias, muchos actores, un buen equipo técnico, un bebé, un perro gigante y dos días de rodaje son los ingredientes para cocinar el spot Parte de tu vida. ¿La clave? “La profesionalidad, ¡hasta el perro se comportó!”, dice Marta.

¿Y la canción? Qué será, será…, el tema de Doris Day, iba como anillo al dedo. Ésta era, sin duda, la banda sonora perfecta que pone música a la idea que Pelayo quería transmitir.

Porque los objetos no son sólo objetos; estos, con el tiempo, pueden cobrar vida propia. Incluso contar historias. Un coche puede hablar de una escapada con amigos que terminó en aventura; y una casa, del caos y la felicidad que provoca la llegada de un nuevo miembro a la familia. Estos recuerdos, ligados a objetos, son parte de nuestra propia historia. Y merecen ser cuidados y guardados con mimo. Ese es el compromiso de la compañía. Porque si lo que tenga que ser será, como bien dice Doris, lo mejor es tener tus recuerdos, vivencias y, sobre todo, tu tranquilidad asegurada.