El seguro de hogar es como el chaleco salvavidas de un avión. Sabemos que está debajo del asiento, pero lo deseable es que nunca tengamos que recurrir a él. Sin embargo, cuando sucede un incidente en nuestra vivienda no podemos pararnos a buscar sus ‘instrucciones’. Tenemos que ser precavidos y saber cómo se utiliza. O, lo que es lo mismo, debemos tener claros cuáles son los pasos para dar parte de un siniestro en el hogar.

La primera pregunta que nos hacemos en un caso así es si nuestra póliza cubre el siniestro que acaba de ocurrir. Un buen consejo a la hora de contratar un seguro es leer con minuciosidad las coberturas que se incluyen. De esta forma conoceremos desde un primer momento qué protección otorga la póliza. Una vez que tengamos claro este punto inicial toca responder la pregunta del millón: ¿cómo actuar en caso de un siniestro?

El trámite de gestionar un siniestro, paso a paso

Alertar a la compañía aseguradora. Todo trámite relacionado con un siniestro en el hogar debe comenzar alertando del mismo a la compañía aseguradora. Para ello existe un teléfono exclusivo para este tipo de incidencias donde necesitarás aportar una serie de datos. En primer lugar la información de la póliza (número de la misma, además del nombre, apellidos y DNI del tomador). También será necesario responder a las clásicas cinco W periodísticas. Cuando se ha producido el siniestro, dónde ha tenido lugar, cuál ha sido la causa, qué daños ha provocado y quiénes han sido las víctimas.

Esta comunicación con la compañía aseguradora se debe hacer cuanto antes, pero hay que recordar que, según la Ley del Contrato del Seguro, el asegurado tiene un plazo de siete días desde que sucede el accidente para dar parte del mismo.

Visita del perito. Una vez que el seguro recaba todos los datos del siniestro mandará a la vivienda a un especialista para que valore y analice in situ los desperfectos o daños que ha generado. Podrá ser un perito, un profesional de reparaciones o un abogado, en función del tipo de incidencia que se haya producido. Él será el encargado de comprobar que efectivamente las causas han sido las inicialmente apuntadas y hará una valoración de las pérdidas ocasionadas. Un consejo es no realizar ningún tipo de reparación antes de la visita del perito, salvo que de esta forma se evite un mal mayor. En Pelayo contamos con Compromiso a tiempo, una asistencia en tu hogar en menos de 3 horas por siniestros urgentes.

Aunque el perito realice su correspondiente valoración, el asegurado debe enviar por escrito en un plazo de cinco días desde la comunicación del siniestro, una relación de los daños provocados y la cuantía de las pérdidas ocasionadas.

‘Negociación’ compañía-asegurado y cobro de la indemnización. En un plazo nunca mayor de cuarenta días desde el siniestro, compañía aseguradora y tomador deben ponerse de acuerdo en cuanto al importe de la indemnización. Si hay entendimiento, el procedimiento se abrevia y en cuestión de días el asegurado cobrará la indemnización correspondiente Si no hay acuerdo, cada una de las partes podrá designar a un perito para volver a valorar el siniestro. Si el concierto sigue sin llegar, un tercer perito tomará las riendas con una decisión que será vinculante y solo impugnable judicialmente. Otro escenario a tener en cuenta es que la compañía no se haga cargo del siniestro al entender que no se produjo de manera accidental. En este caso, el tomador tiene que aceptar la decisión o plantear una reclamación.