La actual campeona del mundo es la favorita de las favoritas.

Por palmarés, el combinado estadounidense es la mejor selección de la historia del fútbol femenino gracias a sus 3 mundiales y 4 oros olímpicos entre otros logros, pero además ha completado una brillante fase de grupos y dando la sensación de que no van a tope.

La explicación de este liderazgo lo encontramos en los campeonatos de secundaria y universitarios. El fútbol, o soccer como se conoce allí, caló antes en las mujeres que en los hombres y la formación casi profesional que aportan las universidades hizo el resto. A principios de los 90 empezó a ser normal ver a las chicas jugando al fútbol, y una foto de la hija del entonces presidente Bill Clinton dando toques a la pelota fue casi un reclamo para que este deporte ganara más adeptas.

Atención a:
Megan Rapinoe y Alex Morgan.

La centrocampista del Seattle Reign, con su madurez y su carisma, capitanea esta selección con su visión de juego, asistencias desde la banda izquierda y también goles. Alex Morgan ya es considerada una de las mejores jugadoras de la historia del fútbol femenino, y los goles que lleva anotados en el campeonato no hacen sino agrandar la leyenda de esta depredadora del área.