A nadie le gusta ir al médico. No digamos al dentista, y mucho menos, si es para recibir malas noticias, que afectan no solo al estado de nuestra salud, sino también en muchos casos a nuestro bolsillo. Esto es una realidad muy extendida. Pero si empezamos a visitar a los profesionales de la salud de forma regular, cuando todavía no nos duele nada y nos encontramos bien, nos ahorraremos más de un imprevisto.

Lo cierto es que no nos ocupamos todo lo que debiéramos de nuestra salud. Pensamos que ir al médico o al especialista, es cuestión de visitarlo solo en el caso de tener una molestia o dolor. Pero la realidad es que, si adquiriéramos por costumbre visitarlos regularmente para realizarnos chequeos rutinarios, analíticas y demás pruebas, podríamos evitar problemas futuros con mayor rapidez y detectar posibles anomalías, llegando a solucionarlas antes de que se compliquen o desarrollen.

Nadie duda en pasar la ITV o hacerle una puesta a punto al coche antes de salir de vacaciones. Y de la misma manera, deberíamos aplicar esta misma actitud cuando se trata de nuestra salud.

En este sentido, podemos decir que las mujeres son bastante más responsables con este asunto que los hombres. Las mujeres son más dadas a visitar con regularidad a su médico, principalmente al ginecólogo, que trata todos sus temas hormonales y femeninos específicos. Pero algunos datos arrojan lo contrario. Y es que el miedo o la vergüenza son algunos de los principales motivos por los que las mujeres no acuden regularmente al ginecólogo, algo que sorprende en este siglo.

Es cierto que hablar de ciertos temas sigue siendo tabú. Y la apertura de mente para hablar de la salud íntima de la mujer no ha evolucionado todo lo que debiera. Nos seguimos encontrando con mujeres que solo visitan a su ginecólogo cuando ven que no pueden quedar embarazadas o cuando ya lo están.

Y ahí es donde reside el problema. Porque realizar estas visitas periódicas rutinarias e incluirlas en nuestra agenda como una cita anual ineludible, resolvería un montón de problemas médicos derivados de esa falta de control.

La realidad es que el cáncer de mama y el cáncer de ovario son dos enfermedades que solo se pueden prevenir visitando periódicamente a nuestro ginecólogo. Y el no acudir a ellos solo va a agravar situaciones que de haber sido diagnosticadas a tiempo simplemente quedarían en un susto.

 El cáncer de ovario es el sexto más frecuente entre las mujeres. En 2020 se diagnosticaron 313.959 casos a nivel mundial y fallecieron 207.252 a causa de esta enfermedad. Teniendo todo esto en cuenta, visitar a nuestro ginecólogo regularmente es una asignatura que debemos mejorar.

Independientemente de la edad, este hábito debe de adquirirse desde que una niña pase a ser mujer por la presencia del periodo y como madres debemos empezar dando ese ejemplo a nuestras hijas.

Relacionar la idea de ir al ginecólogo con salud, como madres, debe ser uno de nuestros legados.

Según los datos de AECC los dos factores pronósticos más importantes del cáncer de ovario son el estadio del diagnóstico y la presencia de tumor residual tras la cirugía.

De las mujeres que sufren un cáncer de ovario en nuestro país, aproximadamente un 44 % sobreviven más de 5 años, sin tener en cuenta la edad, el tipo histológico o la fase en la que se encuentre la enfermedad.

El 90% de las pacientes con cánceres de ovarios diagnosticados sobreviven en los casos de tumores de células germinales. Estos son más frecuentes en adolescentes y jóvenes, así como los carcinomas que evolucionan mejor en edades tempranas. Por eso insistimos en la importancia de acudir al ginecólogo desde bien joven.

La supervivencia en España es superior a la media europea, que se sitúa en torno al 37%. En esta media, las mejores tasas de supervivencia de cáncer de ovarios se encuentran en Islandia, Austria, Portugal y España.

A pesar de representar sólo el 3% de todos los tumores femeninos, (ya que la mayoría son cáncer de mama) el cáncer de ovarios es la cuarta causa de muerte por cáncer en la mujer. Y también la primera causa de mortalidad por cáncer ginecológico.

Entre el 2012 y el 2019 ha habido un incremento del 7,5% en cuanto al cáncer de mama con una tasa de supervivencia en España de 5 años, superior al 90%. Lo que significa que más de 90 de cada 100 mujeres que padecen cáncer de mama continúan vivas 5 años después de haber sido diagnosticadas.

Según los datos del Observatorio de la AECC, en 2020 se diagnosticaron 3.543 casos nuevos de cáncer de ovario en España. 1.993 mujeres fallecieron por esta causa. Uno de los problemas fundamentales fue el diagnóstico tardío por falta de revisiones, debido a la falta de síntomas específicos y la ausencia de un método eficaz de diagnóstico precoz.

Por eso resulta fundamental acudir regularmente a nuestro ginecólogo y saber escuchar a nuestro cuerpo ante cualquier anomalía.

Desde Pelayo queremos insistir en que una detección a tiempo siempre es una victoria y por eso recomendamos a todas las mujeres, sean de la edad que sean, que acudan regularmente a su ginecólogo. Pero ¿qué pasa si a pesar de dichos controles desarrollas alguna enfermedad femenina?

Ahí es cuando tener un seguro de vida específico femenino se hace totalmente indispensable. Ya sea porque posees antecedentes familiares, por una recaída, o porque simplemente quieras estar tranquila y segura antes cualquier eventualidad.

Y este es el caso del seguro Vida Mujer de Pelayo Vida. Un seguro de vida que apoya totalmente a la mujer en cualquier circunstancia de salud en la que se encuentre. Incluye garantías, cobertura y servicios en situaciones como el diagnóstico de un inesperado cáncer femenino. El seguro Vida Mujer de Pelayo Vida, ofrece las coberturas habituales de un seguro como fallecimiento e invalidez por accidente, o por cualquier otra causa. Y también, en el caso de padecer algún cáncer femenino, contempla el pago de un capital. Además, una vez abonada la prestación por la contingencia del cáncer femenino, se mantendrá el contrato en vigor para el resto de coberturas contratadas.

Así, tendrás la tranquilidad de estar asegurada, sea cual sea tu diagnóstico.

Y recuerda: en Pelayo Vida estamos a tu disposición para ofrecerte el mejor asesoramiento.