Los momentos más importantes no siempre son los que suponen los demás. Ya sabes, tu boda, cuando ganaste el campeonato de bolos, o cuando aprobaste aquel examen condenadamente difícil… No; son otros pequeños pero enormes momentos. Son instantes que solo pudieron producirse en entornos muy seguros, aunque tú no lo notaras.

Como cuando tuviste que parar el coche en medio de un descampado porque Luisito se hacía pis (y más cosas), y le llevabas con una mano mientras con la otra sujetabas la mochila con los pañales y todo lo demás. O en aquella fiesta sorpresa de cumpleaños que dejó de ser una sorpresa para ser solo una fiesta…

Ahora miras atrás y recuerdas a tu hermano pequeño dándote un susto de muerte porque estaba escondido en un armario… Han pasado muchos años, y por alguna razón ese instante sigue vivo en tu memoria ¿qué tenía de especial? Cuando lo viviste no le diste mayor importancia, pero lo cierto es que no se desvanece.

Y sí; ella te dejó plantado ante el volante, dando un portazo. La verdad es que te habías portado como un idiota y te lo merecías. ¡Cómo la quisiste y la admiraste, mientras se alejaba de ti en ese polígono durante la noche! Te sentiste seguro, y tras seguirla unos minutos lograste arrancarle esa sonrisa que te volvía (y que te vuelve) loco. Volvió a subir al coche, y te perdonó, y supiste que ese instante habías ganado una silenciosa batalla contra el caos.

¿Te acuerdas de aquella tarde ociosa, en la que te tumbaste en el sofá sintiéndote el rey de tu apartamento… con permiso de Rocky, claro? Tu perrazo, que es casi como tu hijo, se tumbó contigo y dormisteis una siesta que reunía todos los tópicos mediterráneos.
No son momentos estelares, ni mediáticos, pero han tejido los mimbres de tu vida. No salvaste el mundo de un desastre nuclear o de una invasión alienígena, eso se lo dejas a los superhéroes de la Marvel que, aunque no lo creas, también están asegurados. Porque también ellos tienen momentos entrañables que hay que proteger. Y para todo eso, está Pelayo.

Disfruta de los pequeños instantes, y los recordarás a lo grande. Son parte de tu vida.