El valor de nuestra labor como patrocinadores de la Selección Española reside esencialmente en cómo lo entendemos: una forma de transmitir el compromiso, la cercanía y el espíritu emprendedor, valores que Pelayo quiere trasladar a sus clientes, sus empleados o la sociedad y, que sin duda, representa el equipo nacional.


Y porque creemos en la importancia del equipo y del trabajo continuado, nuestra apuesta por La Roja viene de lejos. Antes de que llegaran los títulos y los reconocimientos, Pelayo ya creía en el potencial de una selección que nos ha demostrado mucho y que nos hizo campeones del Mundo y bicampeones de Europa.


Del mismo modo, Pelayo quiere mostrar su apoyo a la nueva generación de futbolistas que están llamados a continuar la senda de los éxitos de los mayores, y también ayudar al crecimiento y reconocimiento del deporte femenino en España, por lo que seguiremos apostando por el patrocinio a la Selección Sub' 21 y a la Selección Absoluta Femenina.

 

Lopetegui, José Boada, Sergio Ramos y Andrés Iniesta en un evento de Pelayo

 

Muchas generaciones han estrenado su afición al fútbol con una España campeona, pero la mayor parte de los aficionados hemos tenido que sufrir hasta llegar a vivir momentos tan dulces como el actual.


Para los que no tienen esa memoria, hubo que esperar 44 años para revivir la emoción que un 21 de junio de 1964 vivían todos los que veían como la selección se imponía, con un gol de Marcelino, por 2-1 a la entonces Unión Soviética en la final de la Copa de Europa que se celebra en el Santiago Bernabéu.


Esta vez la hazaña se vivía en Viena, donde La Roja derrotaba a Alemania con un gol de Fernando Torres. El 0-1 cerró una competición histórica en la que España se convertía en la segunda selección que ganaba todos sus partidos de la fase final de esta competición.
Arrancaba la leyenda y Pelayo estaba allí.

 

En la parte izquierda aparecen los campeones de la primera Eurocopa ganada por España y en la derecha Fernando Torres marcando el gol de la final de la Eurocopa de 2010

 

Como Campeona de Europa, España desembarca en Sudáfrica con mucha ilusión, un equipo sólido y las esperanzas de todo un país en la mochila. Llegar a la final ya fue un premio.


Hubo que esperar a la prórroga de un tenso partido para que Andrés Iniesta hiciera realidad el sueño de miles de aficionados que veían cómo La Roja se proclamaba Campeona del Mundo.


Pelayo lo celebró con todos los que quisieron acercarse hasta su sede central para hacerse una foto con la auténtica Copa del Mundo.

 

Collage de Iniesta marcando el gol de la final del Mundial de Sudáfrica y celebrando el campeonato

 

Dos títulos nos acreditan, pero es en el valor del grupo donde reside la fortaleza de la Selección. Con un gran equipo hacer historia parece más fácil, pero La Roja no sólo ha hecho historia, sino que se ha convertido en leyenda.


Ganar por segunda vez una Eurocopa de forma consecutiva, tras hacerse con un Mundial, pone de manifiesto la buena salud de la que goza nuestro fútbol y el gran nivel que tiene nuestro combinado.

 

España conseguía el triplete un 10 de junio frente a una Italia que no tuvo más que rendirse a la evidencia que marcaba el 4-0 con el que terminaba la final con más goles de la historia de la competición europea. Y con ese gran grupo volvía a estar Pelayo.

 

La Roja en el podio de campeones de la Eurocopa de 2012

 

Con todas las esperanzas puestas en conquistar el segundo Mundial en la historia del fútbol español, e hito histórico en el fútbol mundial, La Roja se presentó como una de las favoritas para alzarse con el título.


Incluida en uno de los grupos más fuertes, La Roja tropezó en la fase de grupos, junto a Holanda y Chile, y nos alejó de las opciones de psarpasar a octavos de final.


España se despidió del torneo ante Australia, ofreciendo una gran victoria a la afición.

 

Andrés Iniesta abrazando a Vicente del Bosque tras un cambio

 

Tras una fase de clasificación brillante y un inicio de campeonato perfecto, victoria ante Republica Checa y Turquía, un tropiezo en el último momento contra Croacia nos dejó segundo de grupo e Italia como rival en octavos de final.


Ante una selección tan fuerte y favorita como La Roja, la derrota nos alejó de las opciones de pasar a cuartos de final.

           

 

España partía en el escalón más alto entre las favoritas al Mundial de Rusia, una brillante fase de clasificación nos llevaba de nuevo a ese puesto. Pero las competiciones cortas en futbol tienen poco de previsibles.

 

Logotipo del Mundial de Rusia de 2018

 

Encuadrada en el grupo B, parecía claro que se iba a disputar el liderato ante Portugal. Un primer empate ante Portugal, la victoria ante Irán, y un empate ante Marruecos, nos clasifico como primera de grupo. Los octavos de final, nos juntaron con la anfitriona, Rusia, un empate nos llevó a la lotería de los penaltis donde España no pudo con el acierto del portero local.