Acabas de comprarte un coche y te encanta ese olor a nuevo que aún desprende su habitáculo. Has contratado un seguro a todo riesgo, faltaría más, porque no estás dispuesto a que un golpe o un arañazo al aparcar te arruinen tu flamante adquisición. Pero el tiempo pasa, empiezas a hacer cuentas, y a plantearte hasta cuándo merece la pena pagar por un todo riesgo, evidentemente más caro, y cuándo conviene pasarse al más asequible de daños a terceros. ¿Te lo has preguntado alguna vez? Nosotros sí, y para buscar una respuesta hemos consultado a Guillermo Rodríguez, técnico de calidad de prestaciones de Pelayo. Que avanza dos primeras conclusiones: no vale la pena semejante desembolso cuando “pagas más por el seguro del valor del coche” (imaginemos, por ejemplo, un automóvil de 15 años por el que no nos darían más de 600 euros, y por el que pagamos 1.000 euros anuales… No tiene mucho sentido, ¿verdad?). Y sí la vale, sin lugar a dudas, cuando el vehículo en cuestión tiene menos de dos años de antigüedad. El especialista alude a un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en el que recomienda sustituir el a todo riesgo a partir del sexto año.

Fuera de estos dos supuestos, la decisión final dependerá del tipo de conductor, de qué uso le da a sus cuatro ruedas, con qué frecuencia se pone al volante, qué bonificación tiene con su aseguradora… Y, por supuesto, del dinero del que dispone el propietario. “Si tengo un coche de seis años valorado en 7.000 euros con el que circulo poco y duerme en garaje, quizás no merezca la pena un todo riesgo; pero si ese mismo coche lo cojo todos los días, duerme en la calle, se mete por caminos rurales, o en obras, quizás lo mejor sea mantenerlo”, diferencia Rodríguez, que recuerda que existen soluciones de coberturas intermedias muy a tener en cuenta: un todo riesgo con franquicia (en caso de accidente, la compañía se hará cargo de la reparación salvo del importe de la franquicia, que correrá a cargo del cliente) o un terceros ampliado con cobertura de lunas, robos o anti-incendios.

Ya conoces algo más del abanico de posibilidades para asegurar tu automóvil sin pagar un euro de más ni tener una cobertura de menos. Pero si quieres más información, contacta con Pelayo. Te asesoraremos y buscaremos la mejor solución según tus circunstancias y necesidades.